lunes, 21 de noviembre de 2011

DIFERENCIA ENTRE DIALOGAR Y DEBATIR. ”DIALOGAR NO ES DEBATIR”.



DIFERENCIAS ENTRE DIALOGAR Y DEBATIR:

EL DIÁLOGO.






  • Es colaborativo. Dos o más partes trabajan juntas para lograr una comprensión común.

  • Una parte escucha a la otra con el propósito de entender, comprender significados y buscar posibles acuerdos.

  • El objetivo es encontrar un terreno común.

  • Expande y posibilita cambios en el punto de vista de los participantes.

  • Saca a la luz los presupuestos de cada uno para su
    evaluación.

  • Induce la reflexión acerca de la propia posición.

  • Abre la posibilidad de encontrar una mejor solución
    que cualquiera de las originalmente planteadas.
EL DEBATE.


  • Es oposicional. Dos partes se oponen entre sí,
    intentando probar que el otro está equivocado.

  • El objetivo es ganar.

  • Una parte escucha a la otra para encontrar fallas y
    contra-argumentar.

  • Reafirma los propios puntos de vista de los
    participantes.

  • Defiende los presupuestos como verdades.

  • Defiende la propia posición como la mejor solución
    y excluye otras.

  • Induce la crítica de la posición del otro.


A DIALOGAR SE APRENDE...

1. Escuchar más que hablar. Reflexionar más que actuar.
2. Orientar las preguntas para la solución y no para el conflicto.
3. Intentar entender qué significan las ideas del otro.
4. Mantener la curiosidad y estar abierto a las ideas.
5. Exponer las ideas propias no como las únicas.
6. Explorar puntos de vista alternativos.
7. No prejuzgar al otro.
8. Clarificar la opinión del otro.
9. Escuchar de manera activa: interesarse por lo que dice el otro y no solo por expresarme.

DISCURSOS

OS
DEFINICIÓN


Son textos orales o escritos, cuya función y objetivo último es enseñar o convencer a un público o auditorio sobre algo ya sea que actué o piense de determinada manera.

TIPOS DE DISCURSO


· Discurso Narrativo.
· Discurso Expositivo.
· Discurso Argumentativo.
· Discurso Publicitario

DISCURSO NARRATIVO

El discurso narrativo es la exposición de unos hechos relatables por medio de una trama y un argumento. Es el organismo literario más primitivo y más elemental, que se utiliza en la novela y el cuento, pero cada vez más personas recurren a este tipo de discurso en noticias, chistes, etc.

Una de sus características principales es la intriga o la tensión narrativa, que consiste en abrir uno o varios hilos de acción que no se resuelven hasta el final.

DISCURSO EXPOSITIVO

El discurso expositivo es el que busca informar de determinada cuestión o aclararla. Ha de ser, por tanto, un texto limpio y poco llamativo. El lector lo va a leer porque le interesa el contenido, no obstante, como cualquier escrito, ha de hacérsele agradable y entretenido, porque si no lo dejará a la mitad, por muy interesado que esté en el tema.

Sus principales características son:

Claridad: La exposición ha de ser clara en todo el texto.


Concisión: El discurso ha de ser conciso, sintético, las ideas que refleje deben estar expresadas con exactitud en el menor número de frases.


Objetividad: Un texto expositivo no debe reflejar opiniones personales y si lo hace, éstas han de estar enmascaradas tras una apariencia objetiva. Si escribimos para que nos aclaren una duda que nos contestan con frases como “Yo creo que”,”Es posible que” no nos aclarará mucho.

DISCURSO ARGUMENTATIVO

El discurso argumentativo responde a la intención comunicativa con la finalidad de convencer o persuadir. El emisor busca a través de sus palabras un cambio de actitud o de opinión en el receptor.

Sus principales características son:

Lógica: Los argumentos u opiniones que se den han de tener una base racional bien sólida. El discurso no puede tener una apariencia arbitraria.

Convicción: Las razones que se aporten han de ser convincentes. Eso no quiere decir que sean verdaderas, sino que tienen que parecer verdaderas. Sería parecido a la diferencia entre realidad y verosimilitud (a veces la realidad es inverosímil, y la ficción de un relato puede parecer real como la vida misma) a la hora de convencer el emisor puede incluso apelar a emociones o sentimientos propios o del receptor.

Suavidad: Es importante que la argumentación se desarrolle suavemente, sin prepotencia ni brusquedad. Ha de parecer que las ideas han estado ahí desde siempre, y que nosotros lo único que hemos hecho es transcribir una verdad universal.

Humildad: Un discurso argumentativo bien construido ha de ser humilde, sin aires de grandeza. El lector tiende a desconfiar de quien necesita grandes palabras para argumentar una opinión.

DISCURSO PUBLICITARIO

El discurso publicitario tiene como objetivo principal vender un producto, y el redactor tendrá de utilizar todos los recursos posibles para alcanzar ese objetivo, sin ningún tipo de escrúpulos. De ahí que se diga que, los publicistas son los mayores ladrones de la historia, han robado sonatas a grandes compositores, cuadros a los pintores, frases a los escritores, canciones a los cantantes, etc.

Debido a la gran competencia y saturación de publicidad sus principales características son:

Ser atractivo: Tiene que seducir al receptor, aunque sea a base de mentiras.

Sorprender: El receptor sólo atenderá a lo que llame su atención, por lo que el discurso publicitario tiene que ofrecer siempre algo nuevo, algo único. Los creativos se rompen la cabeza pensando en formas nuevas de vender lo mismo de siempre.

Huir de la monotonía: No puede ser serio, ni parado.

Encubrir determinados datos: Para vender un producto hay que saber ocultar. Por ejemplo, en un anuncio de tabaco no pueden hablarnos de las estadísticas de muerte por cáncer de pulmón, sino que utilizarán un barco de vela y palabras como libertad, diversión, sabor, aventura.

Ser breve: Nadie está dispuesto a perder mucho tiempo con algo publicitario, por muy interesante que sea. El discurso debe ser breve, directo y casi telegráfico.